Transiciones y temporizador visual: ayudar al niño con TDAH a cambiar de actividad
Por el equipo de Tika · 14 de julio de 2026
«Deja de jugar, a la mesa»: esa frase suele provocar una crisis. Para un niño con TDAH, dejar una actividad absorbente por otra exige un enorme esfuerzo cognitivo. Anticipar la transición lo cambia todo.
Avisar en lugar de cortar de golpe
Anuncia la transición con antelación y una referencia de tiempo concreta: «en 5 minutos recogemos». Una cuenta atrás visible evita el efecto sorpresa, la principal causa de la oposición.
El temporizador visual, aliado de las transiciones
Un temporizador visual hace tangible el tiempo que queda. El niño ve reducirse la zona de color y se prepara mentalmente para el final en lugar de sufrirlo. También puedes convertir la transición en un pequeño ritual.
- Anunciar el final con antelación
- Iniciar un temporizador visual de 2 a 5 min
- Nombrar la siguiente actividad
- Felicitar el cambio logrado
Acoger la emoción
Aun bien preparada, una transición puede frustrar. Nombrar la emoción («estabas a gusto con tu juego, cuesta parar») y ofrecer una herramienta de calma ayuda al niño a regularse en lugar de estallar.